25 junio, 2009

Phoebe vs Monica vs Rachel

Si yo tuviera testículos, estarían a punto de explotar debido a las complicaciones de mis adorables amigas. Después me preguntan por qué tengo mayoría de amigos varones.

Claramente las mujeres son insoportables (sí, yo también).
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18 junio, 2009

Feliz Cumpleaños a Mí


17 junio, 2009

Cosas que te pasan si viajas en el 60

Si 2 días antes de cumplir 33 años un adolescente en el colectivo te dice –SEÑORA, se quiere sentar?, tenés todo el derecho de caparlo.

Si después de un rato de viaje en bondi no deja de mirarte y sonreírte, lo podés perdonar.
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08 junio, 2009

La ruta 2

Quiero caminar por Mar del Plata un día nublado y frío. Recorrer las calles casi desiertas porque es invierno y que todo me importe un huevo porque, total, yo soy feliz y mi pequeño mundo está en algo parecido a la paz.

Recorrer todos los lugares a los que ya fui y acordarme de todo lo que no me olvido aún estando en Buenos Aires. Pensar “la pucha, cuántos recuerdos, ¿quién pudiera volver y ser el mismo pero disfrutando más, sabiendo que de esto se vive cuando uno es grande?”

Y tengo un poco de tristeza encima porque, claro, yo soy feliz y mi mundo está en paz, pero no estoy caminando por Mar del Plata, y me gustaría.
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27 mayo, 2009

Vota por Mínima!

Resulta que me animé y mandé unas postales a Hablemos Mal de los Hombres para el Proyecto Las Postales de Paula. Vean aquí (la mía es la primera). Si les gusta me tienen que votar para que mi ilustración resulte elegida. Hay una cajita de encuestas en el costado derecho. Mañana cierra la votación, apurate!

Gracias!


26 mayo, 2009

Yo quiero ser Paul Jr

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La relación que tengo con mi jefe es casi una copia exacta de American Chopper.
Divertida y violenta.
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24 abril, 2009

Acordate de olvidarte


* Things to remember
- La cara de demente de tu sobrino.
- La última curda.
- El buen vértigo.
- Ese secreto.
- Las ganas de irte.
- El placer de dibujar.
- La limonada de Los Loros.
- La ganas de sacarte todo y meterte en esa cama.
- Las manos del otro en tu cintura.
- La expectativa de vivir lejos.
- La calma de volver.
- El recital de Pereza (quién podría imaginar un caracol más caliente).
- El sabor de las nueces de macadamia.
- Las manos de tu abuelo.


* Things to forget
- Esa vez que te olvidaron.
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18 marzo, 2009

Everything

Hay cuatro cosas que quiero desesperadamente:
* Una wacom

Pero también quiero cosas más importantes, como mudarme, hacer un curso de ilustración, viajar, hacer algo útil o rentable con mis dibujos, cambiar de prepaga y contratar a un sicario para que haga desaparecer a mi ex*.

* Se me ocurre que alguno de sus amigos le puede comunicar que la merca le está quemando el cerebro. Si, tiene (cerebro). Ya se, no le luce.

03 marzo, 2009

Are you tired?

Quizás soy difícil
y yo no lo sé;
y tú lo descubras y duela después.
Quizás no soportes
mi paso que es largo,
mi sed de insaciable y mis ojos sin párpado.

Estoy cansada de equivocarme. En todo.
Estoy cansada de necesitar. De quererlo todo.
Estoy cansada de mi falta de rencor. De mi poca memoria.
Estoy cansada de mi vanidad. De ser implacable. Del esfuerzo que eso implica. De no poder controlarlo.
De mi incapacidad para complacer a mi padre. De que eso me importe.
De los bichos.
De los obreros, pintores, técnicos en refrigeración, los de prosegur, los del cable (sólo puedo querer al que me ve tirada en el piso, sucia y en patas armando mi escritorio y me pregunta si estoy comiendo chizitos por el olor a queso y al que me dice que hoy amanecí preciosa sólo para que le abra la persiana).
De viajar en subtes y colectivos. De que todo quede tan lejos.
De querer hacer cosas que no hago.
Del miedo.
De no saber.


Por supuesto que me cansan cosas tuyas también, pero alguien me enseñó que sólo debo preocuparme por aquello que puedo controlar.
El resto te corresponde a vos.

14 febrero, 2009

Fins Ara

Estoy quemada.
Los veo después de una sesión de olas, viento
y sucundum sucundum.
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21 enero, 2009

Una de monstruos


Así en general, digo.

31 diciembre, 2008

Frecuentemente...

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Perdón.
A veces me pierdo.
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23 diciembre, 2008

Tortícolis

Qué día genial
Qué buen verano
Quiero cantar para guardarlo
No es que haya sido tranquilo
Tampoco fue una guerra
Pero sirvió para ver donde estoy
Y lo que cuesta

No. Mejor ni te cuento las cosas que pensaba mientras escuchaba cantar a este señor, sentada de costado en una silla del Nacional. Porque no. Mejor no. Tan compenetrada estaba yo con mis divagues que hasta me preguntaron si me había quedado dormida.

Elijo atribuirle todo el quilombo interno a la época del año, al calor sofocante y a este problema terrible de pensar mucho.

Hay momentos en que uno no puede hacer otra cosa que mirarse el ombligo, aunque el precio sea que siempre te duela el cuello.

28 noviembre, 2008

No tengo títulos para todo

Si algo pueden escarbarme es el alma.

La cabeza está revolucionada hace rato. Y no sabés lo que es vivir con tanto lio debajo del pelo. Mi mente me dice constantemente: - Ay, no sabes que divertido es esto! Es como un caballito que no para y papán papán papán papán papán, no para, NO PARA!
Yo a veces le pido otra cosa que necesito para seguir viviendo y ella, despreocupada, me contesta: - Paz? Me estás jodiendo? Acá no hay de eso!

Yo soy muy amarreta con mi mente. La quiero y valoro más que a ningún otro pedazo de mi ser. Y no Señor, no la presto, no la lijo, no permito ocupar espacios que yo no revisé previamente que eran inofensivos.

Soy atrevida con mi alma siempre y con mi cuerpo muchas veces. A mi mente la cuido y la protejo, porque, a decir verdad, es lo más valioso que tengo.
Además de mi culo, claro.

17 noviembre, 2008

Por eso (mejor no) hablo.

¿Y qué deseaba yo?
Deseaba un silencio perfecto.
Por eso hablo.
A.P.


Me estrello duramente contra las cosas más blandas y acolchonadas. Porque la velocidad, el arrojo y la angustia mandan.

Vos hacé la tuya. Yo sigo sin rumbo, mientras cuento las horas que faltan para llegar a los lugares a los que no quiero ir. Para volver a la tierra que añoro aunque nunca hubo para mí allá felicidad. Para probar por primera vez las substancias que ya sé que no me gustan. Para enamorarme de emociones que detesto. Para ver dónde no hay luz. Para descreer de lo confiable. Para rascarme lo que no me pica.
En fin, para acariciar el descontento.

Paz.
Sólo pido eso. Aunque sé que de ninguna manera será suficiente.

11 noviembre, 2008

Todos chotos

No busco tranquilidades si el cuerpo me pide trinos.


Vos, vos y vos. Patada en la canilla, patada en los huevos, piquete de ojos. Es un sorteo. A ver qué le toca a cada uno!

Veo claramente que los hombres de mi vida me atrofian el cerebro.

Quiero que vuelva mi abuelo y me haga reír un rato.

07 noviembre, 2008

Ñam!

Viste eso de “desayunar como reina, almorzar como princesa y cenar como pobre”?
Bueno, yo desayuno como pajarito, almuerzo como perro sin dueño y ceno como chancha (limpia, porque no paso de los 45 k).

Algo malo tiene que salir de esto…

24 octubre, 2008

Descargo


En mi casa hinojo se dice finucho y el muslo del pollo se dice encuentro.

Entendelo, no es mi culpa. De una familia de gente jodida y complicada no podría salir otra cosa que esto (yo).

10 octubre, 2008

Psicología Barata


Expuesta a todas las perdiciones, ella
canta junto a una niña extraviada que es ella:
su amuleto de la buena suerte. Y a pesar de la
niebla verde en los labios y del frío gris en los
ojos, su voz corroe la distancia que se abre entre
la sed y la mano que busca el vaso.
Ella canta.
A.P.

Imaginate que ayer mientras buscabas en tu ropero qué ponerte te diste cuenta que indudablemente necesitabas un jean. Decidís ir al Unicenter después de nuestra consulta porque sabes que sólo ahí podes encontrar el pantalón de la marca que te gusta, que te calza, que te hace sentir bien, bah! Únicamente ese te va a satisfacer, así de simple.

Hoy, cuando estamos juntas, después de hablar de todas tus locuras. Me miras a los ojos.
- Cuando salga de acá me tomo el 71 y me voy para el Unicenter. Me voy a comprar un pantalón.
- Ah, muy bien, y cómo querés que sea tu pantalón? -te pregunto.
- De tiro medio, ajustado en la cola y muy ancho en las piernas. - me decís con seguridad.
- Y cómo te diste cuenta que eso es lo que querés? - trato de indagar, no porque no te crea, simplemente en eso consiste mi profesión.
- Analicé mi placard, pensé en los pantalones que tuve: los que me gustaban pero nunca me ponía por incómodos, los que me compré porque se usaban pero me quedaban mal, los que me apretaban tanto que dolía, los que eran tan sueltos que me hacían sentir desnuda. Hice un balance, o ponele que hice un FODA de cada modelo de pantalón. El que elegí me va a quedar bien con todo. Es elegante, cómodo y sentador. Justo lo que necesito.- declarás con entusiasmo.

Te creo, cómo podría no hacerlo? Rodeas las ideas, las manipulas, las desmembrás. Siempre me encuentro ante dos opciones después de tu cháchara. Te creo ciegamente o no tengo la más puta idea de lo que decís. Hoy, definitivamente me inclino por la primera opción. Soy una profesional pero me encariño rápidamente con mis pacientes.

Lamentablemente vas a salir de mi consultorio y en vez de tomarte el 71 que va para Panamericana, te vas a tomar el 71 que va para Capital. Te vas a bajar en Ugarte y te vas a comprar dos remeras fucsias y una negra. Nunca vas a ir a buscar el jean. Vas a mirar tus nuevas adquisiciones todas los días en algún estante de tu ropero, quizás de vez en cuando te las pruebes, sólo para comprobar que no van con vos. Vas a lamentarte de a ratos, a llorar un momentito sola. Cuando alguien te pregunte por qué no te las pones nunca, vas a mentir que las usas siempre para salir.

El placar* es como tu vida. Sabes lo que querés, lo que te hace bien, lo que te complace. Pero siempre tomás el 71 equivocado y vas en dirección contraria.

*Hubiera jurado que es placard, pero la Rae dice otra cosa.

06 octubre, 2008

Nunca antes sufrí tanto en el cine.

Todavía no entiendo cómo es que REC no tiene una advertencia para cardíacos.
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29 septiembre, 2008

Otra vez sopa...

Estoy casi segura. Fue el mismo hijo de puta que intentó sustraerle el celular a ojitos. Porque fue a pasitos de su pocilga y porque algo de bueno tiene que tener la historia. Como mínimo la aventura de ser atacadas por el mismo energúmeno. Es tanto más interesante.
Claramente existen dos diferencias:
A mí si logró robarme el celular.
Yo adoraba mi bicho.

Ah, además estoy triste porque murió el hombre más hermoso del mundo.

24 septiembre, 2008

How did I get SO SO SO cute?


"-En mi mundo cuando se corre, se cambia de lugar
-explica Alicia, a lo cual la reina exclama:
-¡Vuestro país es muy lento!
Aquí, como ves,
hay que correr lo más rápido posible
para permanecer en el mismo lugar."
Alicia a través del Espejo


Me pregunto cómo será vivir sin esto en medio de la garganta. Sin el vértigo del amor, la angustia, las pesadillas, la nostalgia de todos los pasados, de todos los presentes posibles.
Y no me contesto, porque no existe la más mínima posibilidad de que eso pase.
Porque soy esto.
Porque no puedo escapar.
Porque estoy tan cómoda, encantada y (pero) arrepentida en mi piel.

27 agosto, 2008

Para que sepas que no estoy de acuerdo

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Y sin embargo...


01 agosto, 2008

Malament



Las chicas de mi barrio llevan
El sol en la cintura
Nos hizo quemaduras
Aquella libertad
Los chicos de la esquina me preguntan
Si yo camino sola
Si necesito ayuda
O si soy nueva en la ciudad
Y yo sigo a mi bola



Cada uno tiene su característica vergonzosa. En mi caso es una tontería, algo que no es difícil de remediar, pero que ya es parte de mí. No se andar en bicicleta. Así de simple. Nunca aprendí.

Recuerdo bien a mi padre, tratando de convencerme, en una plaza repleta de niños en dos ruedas. “Todos saben andar, sos la única boluda que no está andando en bicicleta”, me decía, con su siempre dulce pedagogía.

Sin embargo, los dos sabíamos que esa era la peor manera de persuadirme. Nunca quise hacer lo que hacían los otros. Es curioso, toda mi niñez me esforcé en diferenciarme, me creía tan especial, qué pelotuda. Cuando en mi adolescencia me aburrí de no encajar, me dediqué a ajustarme, a mezclarme, a pertenecer. Cuando estaba en la secundaria trataba de esconderlo, pero tarde o temprano alguien se enteraba de mi incapacidad y ahí empezaban las burlas. Lamentablemente, en mis treinta he vuelto a los orígenes. Soy especial y pelotuda.

Vivo a una cuadra del mar, en una casa de ambientes amplios, de maderas oscuras, de puertas amarillas. De fríos intensos, de humedad sin tregua, de caca de gato en la entrada.

Vivir tan cerca de la playa es encantador, los atardeceres son majestuosos y desde mi balcón no veo otros edificios, sólo me rodean horizontes de sal. Claro, eso es en verano. Porque en invierno, cuando tomo el bus sobre el Passeig Maritim a las 7 de mañana para ir a trabajar, me congelo hasta los dedos chiquitos de los pies. En esos momentos odio la playa, el mar, la arena y el puto momento en que se me ocurrió vivir a miles de kilómetros de mi patria.

Cuando vuelvo del curro es otra cosa, el sol de las 5 de la tarde me calienta la espalda mientras cae sobre la montaña que se levanta detrás de Port Ginesta. La vida es hermosa de nuevo y me siento orgullosa de haber tenido el valor de dejarlo todo para vivir rodeada de Catalanes y acurrucada por mi familia de dos integrantes.

Esta mañana me despierto tarde, como siempre. Son las 6:49 y el bus pasa por mi parada a las 7:05. Tengo 16 minutos para estar ahí. Hago pis. Me lavo la cara y los dientes. 6:53. Me visto. 6:57. Un poco de perfume. Me miro en el espejo. Llego a pintarme un poco? No, no llego. Qué ojeras mamita! 6:59. Agarro un actimel de la heladera, lo tiro adentro de la cartera. Dónde están las llaves? 7:02. Salgo, cierro la puerta del departamento, después la de la comunidad. 7:04. Desde la esquina veo al L94 a una cuadra de la parada. Corro desesperada, cruzo la calle sin mirar, total a esta hora no pasa nadie. Y Pum! Un golpe terrible viene desde la izquierda. Siento que me precipito hacia la derecha pero antes de caer unos brazos me atrapan tan bruscamente que creo que hubiera sido mejor la caída. Quien me tiene abrazada me reta en catalán. “Malament, petita, malament”, me dice creyendo que entiendo algo. Fantaseo que me dice algo como: “Ah no, querida! Así vamos mal, te veo poca vida!”

Aturdida como estoy, miro a mi izquierda y entonces lo veo. Un viejo en bicicleta. Como puedo me separo de mi salvador. “Perdón, pierdo el bus”, le digo. Por su cara sospecho que él tampoco me entiende.

Ya calentita en el primer asiento después de la puerta de salida del bus, me saco el tapado, me miro el brazo que me arde terriblemente y descubro las marcas de las manos de mi salvador. También me duele el tobillo y debajo de las costillas. Una señora me mira preocupada. “Estoy bien, no pasó nada”, le digo. Pero miento, estoy a punto de llorar. Me doy cuenta que todos los pasajeros vieron ese accidente ridículo y me muero de vergüenza.

Eso no es nada, me imagino la burla de mi papá: "Es el colmo de la boluda, que la atropelle una bicicleta!"


Enero 2006.

10 julio, 2008

Acerca de lo jodida que estoy


-¿Quieres decirme, por favor, qué camino debo tomar para salir de aquí?- preguntó Alicia.
-Eso depende mucho de a dónde quieres ir - respondió el Gato.
-Poco me preocupa a dónde ir - dijo Alicia.
-Entonces, poco importa el camino que tomes - replicó el Gato.

Escucho…
- Lo importante es:
1. Saber lo que querés.
2. Hacer lo necesario para obtenerlo.
3. Darse por vencido a tiempo.

Acá es cuando yo me doy cuenta de lo jodida que estoy.
Nunca estoy segura de lo que quiero. Ahora bien, ese no es el mayor problema: si pudiera averiguarlo, si por un momento dejara las dudas de lado, el punto dos sería fácil para mí. Hasta ahí vamos más o menos bien. Pero sería una cantamañanas si no confesara, finalmente, que el punto tres es impracticable para esta muchacha.

Y para quién no?

25 junio, 2008

32

Acá les dejo un post sin revisar, sin adornos, sin frases inteligentes.
Puro corazón.
No es lo que acostumbro, no es lo que me gusta.
Perdón.


A medida que pasan los años uno se pone más tiquismitis. Por supuesto que yo soy una hinchapelotas profesional y no necesito del paso del tiempo para perfeccionarme en ese área. Tan susceptible! Por eso es bueno que alguien te recuerde cuales son las reglas y quién sos vos al final del día.

Resulta que en un mail y en tono de sorna me referí a mi cumpleaños diciendo que festejaba 21. Supongo que no resultó muy gracioso porque no recibí muchos comentarios al respecto.

- 21? Dejate de joder!
- 21 de experiencia, guacha!

El comentario revelador, el único, el importante, vino de la mano del Capitán. Entró a mi cuarto a la 1 de la mañana y me dijo: - No la pifiaste tanto con los 21, hace 21 años tuviste el accidente. Sos esta que sos hoy desde los 11 años.

Hace 21 años vivía en una casa del barrio de flores con persianas eléctricas. Si había algo que sobraba en esta casa eran los espejos. No había forma de caminar 3 pasos y no encontrarse con uno.

Hace 21 años iba a una escuela pública y un día antes de cumplir los 11 años fui distinta para siempre. Tres operaciones, 6 meses de escuela domiciliaria, mucho mimo, dolor, paciencia, preguntas, miedo. Vergüenza, semanas sin mirarme al espejo.

Hace 21 años mi hermano se comunicaba con algún programa de tele y pedía que le mandaran saludos a su hermanita que estaba internada.

Hace 21 años preguntaba por qué a mí. Me quejaba y lloraba sin parar hasta que el Capitán se sentó a los pies de mi cama y me explicó que la vida era eso, que Dios era justo, que a veces te daba y otras te quitaba. Que mucha gente sufría más que yo. Pero cómo hacerle entender algo tan simple a una nena caprichosa?

- MPB (la nena responsable del accidente) perdió a su papá. Vos qué preferís, tenerme acá sentado al lado tuyo consolándote o estar libre de accidentes? Estás dispuesta a cambiarme a mí por tu ojo? - dijo mi padre con la delicadeza que lo caracteriza.

Mi papá (aquí El Capitán) me enseñó ese día que no hay alternativa. El camino es siempre hacia adelante y cuesta arriba. En mi familia la gente grita mucho, se mira al espejo muy seguido y mantiene eternamente la cabeza en alto. En mi familia, simplemente, no está permitido dejar de luchar.

Eso lo aprendí yo hace 21 años.

Feliz cumpleaños a mí.

04 junio, 2008

Yo pregunto...

29 mayo, 2008

Último momento u Otra vez sopa, mami!

Qué querés que te diga?

12 mayo, 2008

Porque entre el lunes y el martes...


Porque en cuanto me descuido,
me atropella algún recuerdo en el pasillo.
Por los dedos juguetones del destino...


Quiero manifestar mi disconformidad. Y lo hago. Eso nunca es un problema.
Quiero lo que quiero. Y en este caso no es un capricho. Soy absolutamente merecedora de lo que pido.
Quiero cosas que no obtengo. Me duele, me cansa, me oprime.


Me fatigo o me frustro?
Ojalá pudiera determinarlo.

30 abril, 2008

Panza llena, corazón contento

... o el arte de comprar boludeces.

Cuando llegas, sabés con la certeza que te da conocer desde siempre a la nena caprichosa que sos, que no te vas a ir hasta encontrar los muñequitos que cambian de humor cuando les apretás la panza. Sorprendentemente los encontrás de inmediato. Agregás unos percheros de colores que no sirven para nada. Apenas pasaron 10 minutos desde que pisaste Arribeños y ya tenés lo que buscabas. Fantástico. El resto del tiempo lo dedicás a comprar golosinas chinas. Seleccionás las que tienen packaging más atractivo. Cualquiera puede darse cuenta que son las que dañan más severamente el hígado. No te importa.

Días después, abrís el paquete de galletitas rellenas con jugo de chocolate que vas a acompañar con un té de vainilla. Crees fervientemente que si pudieras leer chino, el cuadrito de los valores nutricionales te revelaría que tienen alguna extraña sustancia que causa felicidad. Así lo querés creer.

Sólo resta buscar una mente creativa que te explique qué pasa en la historieta.



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